Crónicas e hitos

Rumipamba

La gruta de los milagros de la Virgen de Piedra

Cronistas

de la parroquia

Charito De La Cruz, Paúl Arenillo, Franklin Arenillo, Belén Arenillo, Nataly Tarco y Alonso Alcóser.

Conoce un poco de su crónica

La historia de la Virgen de la Piedra se desarrolla en un pequeño pueblito rural del cantón Rumiñahui, en el cual han pasado décadas tras décadas desde la primera aparición de la Virgen. La fe, la devoción y el amor de sus feligreses hacen que acudan cada año a pedir bendiciones y peticiones personales. Se puede decir que la Virgen de La Piedra, es “La Madre y Patrona” de Rumipamba, razón por la cual se le atribuyen muchos milagros y apariciones a las personas que habitan en este sector, quienes relatan que La Virgen tiene forma de una niña hermosa y juguetona, que lleva un vestidito celeste. Personas propias y extrañas llegan durante todo el año con el fin de solicitar peticiones y plegarias por su salud, trabajo y bendiciones para su familia y hogar. Moradores del sector atribuyen muchos milagros importantes en sus vidas y en sus hogares.

Introducción a sus hitos

Como lo recogen nuestros cronistas, cada año en los meses de febrero y por Carnaval iniciaba la celebración en honor a la Virgen de La Piedra, en agradecimiento a los favores y milagros recibidos. Se nombraba a los priostes, quienes eran los hijos de los socios de la Cooperativa Unión de Pasochoa, esto con el fin de que no se perdiera la tradición ni las costumbres festivas. El sábado se realizaba la gran misa de fiesta, a la cual asistía una gran cantidad de personas; se presentaban los bailarines y las danzas. Posterior a esto se invitaba a degustar la comida tradicional para las celebraciones: el caldo de gallina, papas con hornada y chicha de jora.
Scroll al inicio