Crónicas e hitos

Guangopolo

La capital mundial del cedazo

Cronistas

de la parroquia

Jaime Paucar, Edita Legña, María de Lourdes Tibanta, Rosa Cabrera, Euclides Guamantica, Ninfa Coral, Digna López.

Conoce un poco de su crónica

La historia de Guangopolo y de sus habitantes es muy diferente a la de las parroquias de los alrededores, pues aquí no existieron nunca haciendas, ni relaciones verticales y de explotación económica entre hacendados y poblaciones indígenas o huasipungueros. Es una población con un profundo conocimiento artesanal y comercial, los históricos productores del cedazo.

La Comuna Ancestral de La Toglla ha tenido un icónico papel de lucha por sus territorios frente al avance inmobiliario y del estado en la zona. A partir del cedazo, se puede entender cómo vivía la población, sus lógicas comunitarias de trabajo y fiesta, su movilización por otras ciudades y países, su oficio artesanal y de innovación actual. Guangopolo es, sin duda, un ejemplo de determinación, dignidad y autonomía para los pueblos y nacionalidades del Ecuador.

Introducción a sus hitos

La elaboración del cedazo define la historia antigua y moderna de la parroquia de Guangopolo. Su compleja elaboración artesanal fue la clave para el desarrollo de la población durante los últimos siglos, hasta la actualidad. Cada paso y cada instrumento en este proceso de elaboración tenía su nombre propio en kichwa. Es una actividad ancestral, que antes de hacerse con la cola del caballo, se tejía con cabuya y fibras vegetales. La venta del cedazo impulsaba a los habitantes de Guangopolo a recorrer grandes extensiones terrestres y los habitantes narran que recorrían hasta las grandes ciudades del Ecuador: Quito, Guayaquil, Cuenca, Ambato, Ibarra; así como también hacia otros países vecinos, como Perú y Colombia.

La producción del cedazo, complementado por una agricultura para uso propio, fue lo que sustentó históricamente a esta población que nunca vio al modelo económico hacendatario regir en sus tierras. El cedazo, por lo tanto, significaba la certeza de conservar su autonomía política, prácticas ancestrales de salud y vida, administración de su territorio, etc. En la actualidad, las y los artesanos del cedazo han encontrado innovadoras formas de continuar con esta práctica ancestral; con bisutería, adornos y otras producciones creativas. Los pobladores mantienen la esperanza de que esta sabiduría técnica no desaparezca frente a los nuevos elementos plásticos e industriales utilizados para cernir alimentos y bebidas.

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