Crónicas e hitos
Cumbayá
Cronistas
de la parroquia
Conoce un poco de su crónica
Esta parroquia se asienta sobre un amplio valle que llega hasta el Río Guayllabamba. Su clima cálido y seco fue problemático debido a la proliferación de enfermedades como la fiebre amarilla, que recién pudo ser controlada en el siglo XX.
Los documentos del siglo XVI se refieren a Cumbayá como el “El pueblo de las guavas” Salomon (2011, p.125). Sus relaciones se asentaban en la producción hacendaria que subsistió hasta el siglo XX. Luego de la Reforma Agraria, ciertas zonas se parcelaron o se constituyeron en territorios comunales como sucedió con Lumbisí, San Juan o San Francisco de Pinsha.
A mediados del siglo XX, Cumbayá vivió una segunda ola de expansión urbana que ya había alcanzado al Valle de los Chillos. A fines de los 70, los terrenos empezaron a ser vendidos para urbanizaciones y equipamientos de las élites urbanas. A pesar de que los espacios escasean, todavía la demanda inmobiliaria no ha cesado y ha empezado a generar equipamientos verticales.
Introducción a sus hitos
Las parroquias de Quito no son territorios homogéneos, están permanentemente disputadas y atravesadas por visiones contradictorias. Cuanto más diversifican los actores que se convocan, las visiones respecto a las memorias parroquiales y a sus espacios empiezan a variar. En Cumbayá, cuando se sugirió a su bello templo parroquial como hito, los comuneros de Lumbisí protestaron. Su iglesia, elevada a pulso por la población en 1935, también merecía ser reconocida.
Los templos parroquiales son elementos de profunda relevancia simbólica; más allá de la relevancia artística que puedan tener sus conjuntos escultóricos y estructuras, para los pobladores son espacios en los que se ejecutan los elementos rituales más profundos de la vida: bautizos, matrimonios, velatorios y fiestas. Para la parroquia de Cumbayá, su iglesia es un elemento central que ha servido para cobijar a viejos y nuevos habitantes bajo su techo, mientras que la iglesia de Lumbisí les recuerda a los comuneros que lo que les ha mantenido juntos ha sido su trabajo por el bien de su tierra.