Crónicas e hitos
Perucho
Cronistas
de la parroquia
Conoce un poco de su crónica
Esta crónica parte de las voces de quienes que se consideran a sí mismas peruchanas y peruchanos de tradición. Sus relatos como cronistas locales retoman la presencia de sus madres y padres, testigos fieles de la vida de Perucho desde la década de 1920 aproximadamente. Para ellos, la importancia de Perucho radica en que lo que hoy se conoce como La Ruta Escondida fue llamada antes La zona Peruchana, pues esta fue la primera parroquia de este sector. De Perucho, “la mamá de las parroquias, la mamá de los pueblos”, se desmembraron Puéllaro, San José de Minas, Atahualpa y Chavezpamba. Los patojos de Perucho y de Puéllaro, los bomborrotos de Atahualpa, los jahuallas de San José de Minas comparten historia y territorio.
Los San Pedros, la Fiesta de Reyes, la bebida, la comida, la producción agrícola, la religiosidad y el sentido de ciudadanía de Perucho conforman este relato, cuya cronología se enlaza entre la impermanencia y la preservación del patrimonio inmaterial del territorio.
Introducción a sus hitos
Tanto en el levantamiento como en la validación de la crónica, el entusiasmo embargó a las personas participantes, dando cuenta de la profunda huella que ha dejado La fiesta de reyes en la memoria peruchana, un evento sostenido por Doña Regina Quintana, personaje ilustre de la parroquia, mujer afrodescendiente que construyó su propia versión de esta fiesta católica en un territorio que acogió a esta celebración como parte de su identidad desde la década de 1940.
Estudios de la CEPAL, UNFPA y ONU Mujeres coinciden en que la niñez negra con rostro de mujer es la más vulnerada y la que menos acceso al ejercicio de sus derechos tiene en América Latina (CEPAL, 2018), por lo que el fenómeno de Regina Quintana y su fantástica Fiesta de Reyes, puede ser un referente para el cambio de patrones culturales en una sociedad profundamente racista como la ecuatoriana, y constituirse como un hito histórico para la diáspora negra en territorios andinos, dando paso a la construcción de referentes comunitarios femeninos y negros en la identidad de Perucho, de Pichincha y del Ecuador.