Gualea, tierra virgen, ha sido bautizada con el nombre de
limpia, santa y pura. Los padres Capuchinos iniciaron su labor
en 1950, realizaban las fiestas eclesiásticas por el aniversario
de la parroquia. Anteriormente, Gualea fue asentamiento
de los Yumbos y cuando se extinguieron, empezó a llegar
gente de diferentes lugares como Nono, Cotocollao, Ibarra
y Tulcán.